“A veces siento que es mentira. Pienso que mi esposo está en su taxi y que mi hijo está en el colegio, y que volverán a la hora del almuerzo”, dice con la voz entrecortada y los ojos llenos de lágrimas, Noemí Guzmán Condo, quien intenta explicar el dolor que vive tras perder a su esposo y a su hijo en un huaico ocurrido el pasado 22 de febrero en el distrito arequipeño de Cayma.
La tragedia golpeó a su familia cuando su esposo y su hijo de 15 años regresaban a su vivienda luego de ayudar a sus familiares a evitar que las intensas lluvias inundaran su casa. En el intento por cruzar una torrentera, un huaico ingresó con fuerza y arrastró a ambos. Sus cuerpos fueron hallados recién al día siguiente, cerca del sector 11 de Mayo, en Alto Cayma.
La muerte de Alexandro Ordóñez dejó en la orfandad a dos pequeños: un niño de 11 años y una bebé de apenas un año de edad. En medio del dolor, Noemí asegura que otro golpe llegó cuando acudió a la Municipalidad distrital de Cayma en busca del bono de apoyo destinado a familias afectadas por las lluvias.
“Fui a hablar con el gerente y me dijo que a mí no me corresponde el bono porque no he perdido mi casa. Yo no sabía qué hacer. He perdido a mi familia y tengo dos hijos pequeños que alimentar”, relató.
Ante la difícil situación económica, Noemí decidió organizar una pollada solidaria para cubrir sus gastos básicos y comprar los útiles escolares de su hijo. La actividad se realizará en la vivienda de un familiar, donde espera vender alrededor de dos mil platos.
“Me hubiera encantado hacerlo en mi casita, pero las calles aún siguen abiertas. Han pasado semanas desde los huaicos y no las han reparado. Los carros no tienen acceso y tienen que hacer maniobras”, lamentó.
Las personas que deseen brindar apoyo económico pueden hacerlo a través de Yape al número: 931 119 991 a nombre de Noemi Guzmán


