Un ciudadano de nacionalidad venezolana fue brutalmente asesinado con más de diez disparos anoche 1 de marzo, a pocos metros del área de Emergencia del Hospital III de Yanahuara – EsSalud, en Arequipa. La víctima, de aproximadamente 35 años, fue ejecutada en plena vía pública, desatando pánico entre el personal de salud, pacientes, vecinos y transeúntes.
Su cuerpo quedó tendido sobre el pavimento de la calle Garaycochea, junto a un automóvil rojo con placa BEY-201, registrado a nombre de Adrián Montaño Guerra. Vestía un polo celeste, jeans azul y zapatillas negras con detalles blancos.
Testigos aseguran que la víctima, era conocido en la zona como “Adriancito”, solía frecuentar un local cercano para tomar café. Sin embargo, su rutina fue interrumpida por una ráfaga de balas que acabó con su vida en segundos.
UNA EJECUCIÓN CON SELLO MAFIOSO
Agentes de la División de Homicidios de la Policía llegaron al lugar y acordonaron la escena del crimen. Las primeras hipótesis apuntan a un posible ajuste de cuentas entre bandas criminales, una problemática que en los últimos meses ha sembrado terror en la ciudad.
La violencia del sicariato sigue escalando en Arequipa sin que las autoridades logren frenar su avance. Este homicidio se suma a otros casos recientes que continúan impunes, mientras el temor crece entre los ciudadanos.
MENSAJES DE AMENAZA Y COBRO DE CUPO
En redes sociales, comenzaron a circular mensajes que vinculan a la víctima con la organización criminal “Los Orientales”. En los textos, los sicarios advierten que el asesinato no será el único y amenazan con más ejecuciones.
«NO MORIRÁN UNO NI DOS, MORIRÁN DE 30 DISPAR0S PARA ADELANTE», se lee en un mensaje intimidante.
Además, los criminales exigieron pagos a los propietarios de locales nocturnos (prostíbulos) y amenazaron con más violencia si no cumplen con los cupos exigidos.
Mientras tanto, la impunidad sigue reinando. A pesar del incremento de casos de sicariato en Arequipa, la Policía Nacional aún no ha resuelto ninguno de estos homicidios.